miércoles, 21 de agosto de 2013

OPORTO

Un paseo: el viajero recuerda que esta ciudad no es llana, por lo que quienes anden cortos de tesón deberían irse por la orillita del Duero hasta las playas de su desembocadura (12 kilómetros), para lo que es recomendable un tramito en el tranvía número 1. Más llano aún es la superficie del agua, y para eso un crucerito puede ser una opción. Sin embargo, para aquellos que aún conservan la firmeza o la testarudez, no hay mejor caminar que por dentro de las tripas de Oporto, por sus barrios más populares donde a pesar de las fachadas ajadas siempre cuelga ropa que huele a limpio. Se comprenderá fácilmente que sea patrimonio de la humanidad.
Un restaurante: a poco que se elija bien, lo importante no sería el lugar sino el plato, así que bastaría con localizar por el olor un buen pulpo a la brasa o unos callos al estilo portuense. En A Tasquinha hay de eso, y en Antunes. Pero el viajero tiene una especial predilección por la cocina ciudadana, y entonces habrá que ir al modesto restaurante de barrio Taberna Santo António a saborear unas mollejas de pollo..., ¡Qué mollejas!
Una visita: Es probable que sea algo clásico para un viajero slow, pero pasarse por la Casa da Musica tiene el premio de una arquitectura moderna que contrasta con la nota general de Oporto. Para los menos arriesgados hay una oferta de bodegas, como Taylor's, que proponen una muestra y una degustación. Algo más lejos, aunque accesible en metro, están las Piscinas das Marés de Matosinhos: un recodo de inmortalidad. Aunque el viajero recurrirá siempre a algo que no falla, como el Mercado do Bolhão, donde hay aún deliciosas imágenes intemporales.

Un recuerdo: la memoria de muchos viajeros quedará inundada por la grandiosa figura de los puentes sobre el Duero, pero hay humildes recuerdos como el placer indescriptible que se siente al degustar plácidamente junto al río un vino y un plato de humildes altramuces.

OSLO

Un paseo: Esta ciudad se visita a pie, lo que la convierte en un agradable destino, y las cuestas que la rodean se alcanzan con el tranvía....