miércoles, 20 de agosto de 2014

JACA

Un paseo: Para ser una localidad modesta, Jaca ofrece opciones muy variadas para descubrir tanto el espacio urbano como toda la Jacetania, de modo que el viajero elegirá según sus aptitudes y preferencias si desea visitar monumentos como la Ciudadela, pasear por las calles, muy bulliciosas en verano, acercarse a la fantástica estación ferroviaria de Canfranc o subir en el telesilla de Astún hasta los Ibones pirenaicos.

Un restaurante: Tras haber comido sardinas a la parrilla en plena montaña, el viajero ya no podrá sorprenderse si encuentra otros manjares impropios de semejantes coordenadas. Pero si apuesta por la cocina de proximidad, que no deje de acercarse a Cobarcho, por sus migas, o al Mesón Serrablo, por unos cardos deliciosos.

Una visita: Como la ciudad es menuda, no costará nada hacer una ronda de pequeñas joyas locales, alguna de ellas discreta maravilla del románico, como la Ermita de Sarsa, algo abandonada en su interior.


Un recuerdo: El viajero admite que el recuerdo mayor de Jaca será siempre la sorpresa tan grata que se llevó de una ciudad que, por ignorancia, asociaba a un tipo de turismo estacional. Así, se recomienda salirse del calendario del deporte invernal y dejarse tentar por el paseo y el senderismo laico que ofrece la zona.

LUGO

Un paseo : La tranquila y casi peatonal capital lucense le ofrece al viajero todo lo que necesita para recordar que es posible despatarrars...