ÁMSTERDAM
Un paseo: en esta ciudad más que en ninguna otra nos merecemos un paseíto en bici, eso sí, haciendo lo posible para no atropellar a nadie. Tendremos dificultad para elegir el modelo. Un restaurante: para quienes quieran descubrir la cocina tradicional de los Países Bajos, The Pantry , en Leidsekruisstraat 21, tiene todo lo que se necesita, desde arenques hasta salchichas, eso sí, todo con patatas y ensaladas. No es muy caro y el servicio es atento. Una visita: aunque habrá que reservar antes en Internet, hay que pasarse por el Van Gogh Museum . No nos llevará mucho tiempo y vale la pena. Un recuerdo: sí, seguramente habrá que llevarse un recuerdo así. Es un clásico, pero qué más da. Si no nos lo quitan en la aduana, podremos contarlo como una aventura. Pero, cuidado: podrían considerarlo como un delito de tráfico...