BERLÍN
Un paseo: caminar sin rumbo por Nikolaiviertel , el barrio más pintoresco de la ciudad que, sin embargo, conserva una atmósfera tolerable, con turistas pero sin empujones. Un restaurante: Fleischerei , Schönhauser Allée 8. Antigua carnicería transformada en un agradable salón a mitad de camino entre la decadencia y el buen gusto. Hígado a la berlinesa y Riesling con precios muy asequibles. También tienen el lote típico con codillo, salchichas,... Un museo: Brücke-Museum , Bussardsteig 9. A un ratito del centro, en medio de un paraje boscoso, esta pequeña galería recoge piezas impresionantes (más bien expresionantes). Un recuerdo: Ampelmann , que está por todas partes recordándonos que, pese a todo, Berlín no necesita muchos semáforos.