AVIÑÓN
Un paseo: el saber popular tiene sus frasecillas, como la de "he comido como un cura". El clero siempre ha tenido buen gusto para ciertas cosas que parecen pecado, y en Avignon , se cumple aquello de que allí donde vive un papa se vive bien, aunque con pereza , que lo dejan todo a medias. El viajero podrá pasear a su gusto por las calles, pero de entre todos los destinos de interés destaca el famoso puente , que se recomienda visitar, pero solo hasta la mitad... Un restaurante: el viajero una vez se comió un bocadillo de brie y lechuga que le supo a gloria y lo salvó del desfallecimiento. Si uno quiere pecar sin salvación, debería probar el magret de canard en Au Périgord Gourmand , donde la gula es casi lujuria , pero si el presupuesto nos acerca más a los feligreses que a la curia, entonces deberíamos buscar un menú de mediodía -de noche es más caro, y la carta también- igualmente soberbio en Les 5 sens . Una visita: muchos lo ignoran, pero el viajero es un hum...